Cada año, más de 6.000 entidades públicas colombianas reportan su información de gestión a través del FURAG, y Función Pública publica los resultados agregados de la Medición del Desempeño Institucional (MDI) que resulta de ese ejercicio. Analizamos los resultados oficiales de la vigencia 2025 —publicados el 15 de julio de 2026— y encontramos un patrón que vale la pena entender antes de mirar el resultado individual de cualquier entidad.
Una brecha de 23 puntos entre nación y territorio
El Índice de Desempeño Institucional (IDI) promedio de las entidades del orden nacional fue de 88,7 sobre 100. El de las entidades del orden territorial fue de 65,8. Es una diferencia de 23 puntos — y no es un hallazgo aislado de este año: en la vigencia 2022, la misma brecha ya rondaba los 23 puntos (81,4 frente a 57,9), lo que sugiere un patrón estructural más que una coincidencia de un solo período.
Vale la pena decirlo con precisión: estas cifras corresponden específicamente a entidades que diligencian el formulario completo de MIPG. Las entidades que solo aplican MECI se miden con un instrumento distinto y no deben promediarse junto con las anteriores, porque no responden al mismo conjunto de preguntas.
El problema más grave no es el mismo en cada nivel de gobierno
Cuando se mira qué política de gestión tiene, en promedio, el resultado más bajo, la respuesta cambia según el orden:
- A nivel nacional, la política con mayor brecha es Racionalización, Estandarización y Simplificación de Trámites.
- A nivel territorial, el problema más marcado es distinto: Gestión Documental, seguido de Gestión del Conocimiento.
Esto tiene una implicación práctica directa: una entidad territorial que base su plan de mejoramiento en lo que típicamente se discute a nivel nacional podría estar mirando hacia el lado equivocado. El diagnóstico de cada entidad debe partir de su propio resultado, no de la conversación nacional genérica.
Esto no es un ranking, y así lo establece la propia Función Pública
Es importante ser precisos en cómo se lee esta información. Función Pública ha señalado en distintas publicaciones oficiales que los resultados de la MDI no establecen un ranking entre entidades, y que las comparaciones solo son apropiadas dentro de grupos par — es decir, entre entidades de naturaleza y características similares (por ejemplo, alcaldías de un tamaño comparable entre sí, no una alcaldía pequeña frente a un ministerio).
Los datos agregados de este artículo sirven como referencia general del panorama del país, no como una tabla de posiciones. Cada entidad debe interpretar su propio resultado en el contexto de su grupo par y su naturaleza jurídica.
¿Qué hacer con esto si usted lidera la gestión de una entidad?
Antes de sacar conclusiones sobre su propia entidad, tres preguntas ayudan a ubicar el punto de partida correcto:
- ¿Mi entidad reporta MIPG completo o solo MECI? La comparación correcta depende de eso.
- ¿Cuál es mi grupo par, y cómo se compara mi resultado con el de entidades similares — no con el promedio nacional genérico?
- ¿El problema que más me preocupa hoy coincide con el patrón típico de mi orden de gobierno (trámites a nivel nacional, gestión documental a nivel territorial), o es un problema propio de mi entidad que merece un diagnóstico específico?
En Undernet acompañamos a las entidades públicas en ubicar su resultado oficial, analizarlo en su contexto real y priorizar las acciones de mejoramiento con mayor impacto — sin promesas de mejorar un puntaje, y siempre partiendo de la información oficial verificable.
Por qué la brecha persiste: una lectura estructural, no de "esfuerzo"
Es tentador leer una brecha de 23 puntos como un problema de esfuerzo desigual entre niveles de gobierno, pero esa lectura simplifica demasiado. Las entidades del orden nacional suelen contar con equipos técnicos más grandes y especializados, mayor estabilidad de la planta de personal encargada de la gestión institucional, y en muchos casos, más años de experiencia acumulada respondiendo instrumentos similares al FURAG en sus distintas versiones históricas. Las entidades territoriales —especialmente los municipios de menor categoría— con frecuencia combinan estas funciones en un número reducido de personas, que además asumen múltiples responsabilidades simultáneas.
Esto no exime a ninguna entidad territorial de trabajar en su mejora, pero sí cambia la pregunta de gestión: en lugar de "¿por qué no estamos al nivel de la nación?", una pregunta más productiva es "¿qué es razonable mejorar dado el punto de partida y los recursos reales de nuestra entidad, en un plazo de uno o dos ciclos?"
Qué revela mirar la brecha por política, no solo el índice general
El hallazgo de que el problema más marcado difiere entre nación (trámites) y territorio (gestión documental) sugiere algo más profundo que una simple diferencia de recursos: apunta a que los dos niveles de gobierno enfrentan retos estructuralmente distintos, no el mismo reto en distinta magnitud.
A nivel territorial, la brecha en Gestión Documental suele estar asociada a limitaciones de infraestructura física y tecnológica para el archivo, alta rotación de personal encargado de esta función, y falta de continuidad en la implementación de instrumentos archivísticos entre administraciones. A nivel nacional, la brecha en Racionalización, Estandarización y Simplificación de Trámites suele reflejar la complejidad de coordinar la simplificación de trámites que involucran a múltiples entidades o niveles de gobierno, más que una falta de capacidad técnica.
Esta diferencia tiene una implicación práctica directa para el diseño de cualquier plan de mejoramiento: copiar literalmente el plan de mejora de una entidad de otro nivel de gobierno, sin adaptar el diagnóstico al reto estructural propio, probablemente producirá resultados limitados.
Cómo leer la evolución entre vigencias sin sobre-interpretar
Comparar la vigencia 2025 con la vigencia 2022 es útil para identificar patrones estructurales, como se hizo en este artículo, pero conviene una nota de cautela: entre esas dos vigencias, el modelo pasó por actualizaciones (incluyendo la llegada de la Versión 7 de MIPG), lo que significa que parte de la variación en los puntajes individuales de cada entidad —no necesariamente en la brecha agregada nación-territorio— puede estar asociada a cambios metodológicos y no únicamente a cambios reales en el desempeño. La persistencia de la brecha estructural de alrededor de 23 puntos en ambas vigencias, a pesar de estos cambios metodológicos, es justamente lo que refuerza la lectura de que se trata de un patrón estructural y no de una coincidencia de un solo período.
Fuentes
- Medición del Desempeño Institucional, vigencia 2025 · Departamento Administrativo de la Función Pública · 15 de julio de 2026
- Resultados de la Medición del Desempeño Institucional, vigencia 2022 · Departamento Administrativo de la Función Pública
- Grupos par del orden territorial · Departamento Administrativo de la Función Pública