Cuando se publican los resultados de la Medición del Desempeño Institucional, es natural preguntarse cómo le fue a la entidad frente a otras. Pero antes de comparar, vale la pena conocer una regla que la propia Función Pública ha establecido explícitamente.
La regla oficial
Según los lineamientos oficiales de Función Pública sobre comparabilidad de resultados (ver Fuentes), el espíritu de la Medición del Desempeño Institucional (MDI) no es establecer un ranking entre entidades, y las comparaciones generales entre organizaciones o cualquier tabla de posiciones no reflejan correctamente la metodología del modelo. La excepción: las comparaciones sí proceden, pero únicamente dentro de grupos par, es decir, entre entidades de naturaleza, tamaño y características similares.
Por qué esta regla tiene sentido
Un ministerio y una alcaldía pequeña no enfrentan los mismos recursos, la misma complejidad organizacional ni las mismas obligaciones normativas. Comparar sus puntajes directamente no aporta información útil — en cambio, comparar una alcaldía con otras de tamaño y naturaleza similar (su grupo par) sí permite una lectura con sentido.
Cómo interpretar su resultado correctamente
- Ubique el resultado oficial de su entidad para la vigencia correspondiente.
- Identifique su grupo par — la clasificación de entidades comparables a la suya.
- Analice su resultado en el contexto de ese grupo, no frente al promedio general del país ni frente a entidades de naturaleza distinta.
- Revise el detalle por dimensión y política, no solo el índice general — ahí suele estar la información más útil para priorizar acciones.
Lo que no se debe hacer
Publicar o compartir internamente un resultado como si fuera una posición en una tabla nacional, o compararse con una entidad de naturaleza muy distinta, puede llevar a conclusiones equivocadas sobre el desempeño real de la entidad.
Dos escenarios donde el error de interpretación es más frecuente
Comunicación interna y externa del resultado. Es común que, al publicar internamente (o incluso en redes sociales institucionales) el resultado de la MDI, se use un lenguaje de "posición" o "lugar" que la propia Función Pública no avala. Un titular como "nuestra entidad quedó de primera entre las alcaldías del país" es, en la mayoría de los casos, una simplificación que no refleja la metodología de grupos par ni la forma en que se publican los resultados oficiales. Antes de comunicar un resultado en términos de posición, conviene verificar si esa comparación específica realmente proviene de una fuente oficial que la respalde.
Comparaciones entre vigencias sin considerar cambios metodológicos. El otro error frecuente es comparar el resultado de un año con el de otro asumiendo que la metodología se mantuvo exactamente igual. Cuando el modelo se actualiza —como ocurrió con la Versión 7 de MIPG—, algunos indicadores, dimensiones o formas de calificar pueden cambiar. Una caída o alza en el puntaje de un año a otro no siempre refleja un cambio real en el desempeño de la entidad; puede reflejar, al menos en parte, un cambio metodológico. Antes de sacar conclusiones de una comparación interanual, vale la pena confirmar si hubo cambios metodológicos relevantes entre esas vigencias.
Cómo usar el resultado de forma constructiva, sin caer en el marco de "ranking"
Una forma más útil de aprovechar el resultado de la MDI es tratarlo como una herramienta de diagnóstico interno, no de comparación pública. Esto significa priorizar preguntas como: ¿en qué política tuvimos el resultado más bajo respecto a nuestro propio histórico? ¿Qué evidencia nos faltó reunir o documentar? ¿Qué acciones de mejora son realistas para el próximo ciclo, dados los recursos de la entidad? Estas preguntas producen valor de gestión independientemente de cómo se ubique la entidad frente a otras — que, como ya se explicó, no es el objetivo de la medición.
Preguntas frecuentes
Si no es un ranking, ¿para qué sirve entonces comparar con el grupo par?
La comparación dentro del grupo par tiene un propósito de contexto, no de competencia: ayuda a entender si un resultado es razonable dado el tipo de entidad, no a establecer quién "ganó". Es una herramienta de interpretación, no de clasificación pública.
¿Función Pública publica alguna vez lugares o posiciones de forma oficial?
Lo que se ha revisado en este artículo es que Función Pública desaconseja explícitamente ese tipo de comparación general y de tabla de posiciones; cualquier interpretación en ese sentido que no provenga directamente de una publicación oficial de Función Pública debe tomarse con cautela.
¿Qué debo hacer si mi entidad tiene un resultado bajo comparado con otras que conozco informalmente?
Antes de sacar conclusiones, verifique si esas otras entidades pertenecen realmente a su mismo grupo par. Una comparación informal fuera de ese criterio metodológico no es una base confiable para evaluar el desempeño real de su entidad.
Fuentes
- Grupos par del orden territorial · Departamento Administrativo de la Función Pública
- Resultados de la Medición del Desempeño Institucional · Departamento Administrativo de la Función Pública